martes, mayo 16, 2006

La pretensión, tambien es un pecado capital?



Decidimos juntarnos luego de nuestra separación, nos encontramos fuera de su Universidad, yo había llegado un poco nerviosa porque me encontraba preparando mi examen de título y mientras le esperaba apoyé la cabeza en el pasto, pero su aparición fue casi de películas, yo aún con la cabeza apoyada lo vi frente a mí, vestido de negro y creo que por primera vez lo veía con el pelo suelto, el cual se veía ondulante por efecto de la brisa que surgió justo en el momento de su aparición y lo hacia verse libre tal como él, venía con gafas y se había afeitado, lo que dejaba al descubierto su rostro, fue como haberlo visto por primera vez se veía totalmente diferente y algo surgió en mí... algo que me dijo "hoy me la juego". Pero durante el transcurso de la tarde las cosas se dieron distintas a las que había planificado, para empezar pude compartir muy poco con él porque estaban planificando una toma en la Universidad para el día siguiente y eso implicó en que al final casi ni lo vi y me quedé con sus amigos en los alrededores de la Universidad compartiendo una cajita de vino y aunque me gusta el vino, y no necesariamente el que viene en el elegante envase de cartón, lo único que a veces me hace no querer ingerirlo en demasía es por la razón que no se si será producto de mi PH que se me tiñen los labios de color uva, lo que me ha llevado a pensar que en algunas ocasiones puede ser bastante "mata pasiones", pero esto no me detuvo, que podría ser peor? Y para olvidar un poco el hambre que sabía que en algún momento de la tarde se iba a ser presente me compré un dulce, pero no cualquier dulce, recordé en algún momento escuchar que el comer dulces al mas puro estilo de la protagonista de la película Lolita podría ser bastante sensual, y que más daba quería ocupar todos los artilugios posibles para darle una segunda oportunidad a nuestra ya fallida relación. Fue así como transcurrió la tarde hasta que anocheció y entre algunas apariciones fugaces de él yo seguía entretenida compartiendo con sus amigos, cuando finalmente se desocupó pudimos compartir, conversamos un rato cosas triviales mientras yo en mi mente empezaba a pensar de que forma podría dar rienda suelta a mi sexappel, considerando que ya a esa altura hasta se había agotado el factor externo porque los dulces no duran para siempre y menos cuando tienes hambre. Así fue como seguimos conversando, cuando me salió con un comentario que la verdad en ese momento no le día mayor importancia "-tienes la boca azul-" dijo, que raro pensé con el vino siempre se me habían teñido los labios a lo mas de morado pero de azul, solamente cuanto bebí en una disco un laguna azul que quizás con que ingredientes tóxicos lo prepararon que me quedó la lengua azul. Me excusé un momento para ir al baño porque ya a esa altura con tanta espera el llamado de la naturaleza es inminente, y fue cuando ocurrió... frente a mí en el espejo como una aparición sacada de la película la noche de los muertos vivos, vi la mas horrenda imagen que hasta estos días me atormenta en mis sueños, nada se le podía comparar, lancé un grito insonoro porque fue ahogado en la garganta y no alcanzó a manifestarse y me llevé las manos al rostro no lo podía creer ahí estaba yo, frente a mi misma en aquel reflejo con la boca completamente azul, y no sólo la boca, la lengua, los dientes y los labios que además tenían unos toques de color vino, parecía zombi y todo mis planes de reconquista fueron saboteados por ese maligno reflejo... Lo anterior conllevó a que cualquier comentario que realizara se limitará solo a monosílabos para impedir en lo posible dejar al descubierto tan amarga realidad que pudiera interferir o empeorar en mi ya fallido plan de reconquista, sólo cuando la ocasión lo ameritara podía extender mis comentarios pero no sin tratar de disimular u ocultar el resultado final de mi gula, tras algún gesto como llevarme las manos a la boca o jugar con mi pelo o simplemente evitando el mirarlo en forma directa. Lo siguiente fue tomar el autobus que nos llevaría a cada uno a su destino, y yo me senté al lado de la ventana, y lo único que lograba ver fue solamente mi reflejo en esta, pero aun mas distorsionado por las luces propias del bus.
Con el tiempo logré aceptar esa vivencia como parte de los fracasos que nos toca vivir en esta vida, nunca más volvimos a tener un encuentro de esa índole, sin embargo hasta los días de hoy cuando estoy frente a algún objeto que pudiera despedir algún tipo de reflejo, me acerco a este temblorosa por miedo de volver a ver frente a mi esa misma imagen que me aterrorizó al punto de permitir cuestionar mi reputación por no poder expresarme más allá del "si, a veces, gracias..."

lunes, mayo 15, 2006

Combustión espontanea...


Y así fue que me quejaba yo de lo traumática que podría lograr a ser las primeras citas para algunas personas, sin imaginar si quiera que producto tal vez del karma, experimenté mi propia vivencia, de aquellas que logras reirte después de muchos años y varias citas al sicologo.
Luego de haber ido a Lota el día sábado me reuní con Carlos quién me pidió que lo acompañara a Colcura, yo feliz, porque me encanta conocer lugares nuevos, y además hasta el momento estaba intrigada porque había conocido Polcura sólamente pero este se encontraba cercano a la cordillera a diferencia de este que se encuentra practicamente lamido por las olas del mar. Fue una tarde muy bonita, caminamos por la orilla de la playa hasta unos roquerios, y la fria tarde aunque lucia triste por efectos del otoño lucia del todo perfecta.
Fue una tarde bastante movida, hicimos un gran recorrido desde Lota a Colcura, después de Coronel hasta Concepción, en donde me había invitado a ver un concierto al Teatro Concepción y entramos a la segunda parte porque llegamos un poco tarde.
Todo bien hasta ahí, hasta cuando fuimos al barrio estación a comer y compartir un trago, en donde entramos al pub que mas me gustaba porque tienen música en vivo y producto de esto me permito corear las canciones a gusto. Me encontraba en este frenesí musical cuando me pregunto donde quedaba el baño y yo moví mi cabeza en un acto coqueto en dirección a este para darle aun mejor la indicación, fue cuando sentí un sonido extraño acompañado de un olor desagradable y bastante familiar... Al girar la cabeza mi cabello se movió ágilmente en dirección a la vela que adornaba en forma romántica la mesa, y para mi desgracia alcanzó la llama que chamusco un mechón de pelo, quedé en shock por una milésima de segundos pero en una acto reflejo y de institinto de preservación me di de manotazos para acabar con la combustión, después de este impaz los segundo se hicieron eternos y la verdad tenía ganas de reirme pero mi compañero frente a mí al parecer no supo como reaccionar, por la expresión de su rostro capté que no sabía si reirse o ayudarme a sentir la perdida capilar, en el peor de los casos creo lo mejor fue no haber recibido una jarra de cerveza encima... Después de todo y como dicen por ahí pudo haber sido peor...