miércoles, febrero 15, 2006

Se viene la casa nueva...

Un amigo me preguntaba que por que siempre andaba tan sola, era por que me gustaba o porque me había acostumbrado a ella, y le respondí que era porque me hábía acostumbrado a la soledad. Pero ahora que lo pienso esa respuesta es bastante triste y hasta un poco patética y no refleja la realidad, ya que fue producto de una evolución en base a mis experiencias. Si me acostumbré fue porque ví que no me quedaba otra alternativa, antes necesitaba desesperadamente de otros para hacer cosas porque en el fondo no me encontraba bien conmigo misma y tal vez tenía miedo a enfrentarme con mi yo interno, además con el tiempo vi como mis amigos encontraban sus propios caminos producto a los intereses de cada cual y que no siempre podría contar con ellos, por lo que no me quedó más remedio de aprender a vivir en mi propia compañia y mas aun aprender a disfrutarla.
La evolución ha sido lenta pero segura, y a traído grandes frutos, hoy en día he logrado una de las mas ambiosas metas materialistas y es la de adquirir mi propio departamento el cual me lo entregan en un año más, sin duda alguna me iré a vivir con mi gatita y esto para mi ha significado bastante, por lo que tengo todo este año para juntar dinero y poder equiparlo y decorarlo a mi pinta, y entre más pasa el tiempo mas me entusiasma la idea, pero lo más importante de todo es cada vez me da menos miedo el estar sola. Obviamente esto por un tiempo, no pienses que mi idea es estar sola para siempre y ser conocida como la solterona del piso seis que vive con un gato (y toco madera....). De hecho ahora cuando escucho determinadas canciones me imagino escuchandolas en el balcón con un vaso de vino en la mano y disfrutando de una maravillosa puesta de sol, porque tendrá vista al mar y como queda a los pies de un cerro mi vista será priviligiada, en fin, estoy contenta y orgullosa de este gran paso... y ansiosa en parte.