Año Nuevo, vida Nueva

Termine el año 2005 cerrando una etapa que si bien en cierta forma fue dolorosa para mí ya que vivi en carne propia la traición y las mentiras de una persona que hasta el día de hoy no entiendo como pude querer tanto, pero que pasara a ser parte de los tantos misterios de la vida. Dos días antes de terminar el año quize cerrarlo perdiendo todo contacto con él y todo coincidió, no me arrepiento de esa decisión que costó bastante pero fue lo mejor para mí, porque sin duda alguna fue la época más oscura que he vivido en donde experimente un lado de mí que no conocía y no quisiera volver a vivirlo. Pero no todo fue tan malo en este año pasado, recibí mi título profesional, terminé un diplomado que estaba haciendo en la Universidad de Chile, realicé un curso de inglés en la facultadad de lenguas de la Universidad de Concepción, que de alguna forma u otra me permitió vivir ese tan ansiado anhelo que tenía de ingresar a la Universidad como alumna, inicié también un curso de fotografía, el cual me ha llenado de grandes satisfacciones por ser algo que me enriquece espiritualmente y da rienda suelta a ese lado artístico que tengo y que mi trabajo me impide desarrollar, también en mi trabajo mejoraron las condiciones por que reconocieron mi asignación profesional lo cual me permitió realizar mi tan esperado auto-regalo por haberme sacrificado durante cinco años estudiando una carrera que inicialmente no me llenaba pero que a la larga aprendí a conocer las áreas que me gustaban y las que no, ese auto regalo fue el viaje que realize en octubre a la Isla de Pascua, en donde tuve la oportunidad también de reunirme con Pablo en Santiago, compartir con Alejandro y sus amigos y además de conocer a una persona muy especial en la Isla y para cerrar el año nada mejor que hacerlo con la autorización en mi casa de tener un gatito, a quien necesitaba fervientemente para regalonear y poder canalizar en cierta forma mi atención a un ser del cual no tener temor que me heriría, "leeloo" es su nombre como el personaje de la película Quinto Elemento, inicialmente había pensado en el nombre de Frida para una hembra o Frodo para un hembro... macho, pero Frida sonaba como muy frio para una gatita tan tierna como la que llegó a mis manos.
Si pusiera en una balanza lo bueno y lo malo del 2005, obviamente las conclusiones saltan a la vista fue un buen año, en donde pude crecer como persona, como profesional y como mujer.
La noche de año nuevo también fue inolvidable ya que convencí a mi familia de pasar el año nuevo junto al mar y a los juegos artificiales, ya que siento que aquello es lo que le da la emoción, necesitaba vivirlo una vez más, así fue como se decidieron y a las 11 pm salimos a tomar el bus, con el taco que se formó casi pasamos el año nuevo en la micro, pero agraciadamente llegamos a buena hora y quedamos ubicados en un lugar estrategíco. A los cinco minutos de haber llegado sentimos las bocinas y las sirenas de los carros bombas y ambulancias que estaban en el sector no hubo cuenta regresiva, al menos no la escuché, abrimos la botella de champagne y llenamos nuestros vasos de plásticos para celebrar y nos dimos un gran e inolvidable abrazo entre los cuatro, mientras que yo en silencio le agradecía a Dios por ese momento de estar todos reunidos, fue realmente emocionante y creo que todos en nuestros corazones le agradecian a Diosito como yo. Comenzaron las luces que iluminaron el cielo con múltiples colores que se reflejaban en el mar, y se escuchaban los "ohhhhh" y los "ahhhh" de todos los presentes que como niños disfrutamos del espectaculo.
La vuelta a casa fue tranquila tan solo que todos los buses venían llenos y no encontramos ninguno con asientos disponibles, pero fue sólo un detalle. Ya en casa, me bajó el sueño y me fui a acostar por un rato ya que presentí que serían pocos los amigos que teniamos en común con mi hermana que vendrían a celebrar, sólo estaban sus amigas, ex compañeras del liceo, que para mí eran bastante aburridos ya que ellas viven una etapa en la vida diferente a la mía, de los compromisos matrimoniales y los propios de los niños, sólo un rostro nuevo el de unos de los amigos de la amiga de mi hermana, quien me sorprendió por que tenía tanta energía por bailar sólo en un lugar en donde practicamente no conocía a nadie...
Así transcurrió la noche, una vez despierta fui a compartir con ellos, conversé un rato y despues la verdad no se como termine hablando con esta persona nueva, su nombre era Miguel Angel... y de esta forma se inició el año nuevo 2006 para mí...



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